Si hace unos años el 70% del parque automovilístico eran vehículos diésel, en 2017 los motores de gasóleo ya son menos de la mitad y los de gasolina representan más del 51%, según los datos que maneja la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Aún así, como la mayoría de los mortales continúa con un coche que se mueve con gasolina o gasóleo, la OCU cuenta con un comparador de precios de los carburantes en todas las provincias de España. Según los datos recabados por sus técnicos, la idferencia de llenar el depósito en una u otra estación dentro de la misma ciudad puede ascender al 22,5%, como por ejemplo en Barcelona. En otras ciudades esta diferencia se atenúa pero continúa siendo importante para el bolsillo de los consumidores.
En estos primeros cinco meses de 2018, el precio del litro de la sin plomo 95 ha pasado de 1,27 euros en enero a 1,31 euros por litro en este mes de mayo. En cuanto al gasóleo, comenzó el año en 1,18 euros el litro y en el mes de mayo ha subido a 1,21 euros el litro. Unas tarifas que son las más caras de los últimos tres años y que en consecuencia han aumentado entre un 19 y un 29 por ciento el coste medio de llenar el depósito en España desde sus mínimos más recientes.