Un empresario vigués y su empleada se sientan hoy en el banquillo de los acusados para responder por un presunto delito contra la propiedad intelectual al haber vendido supuestamente móviles chinos copia de Apple y Samsung.
Será una de las primeras vistas en los juzgados vigueses relacionadas con móviles falsos, tras una redada policial realizada en 2013.
El fiscal solicita para ambos acusados, que serán juzgados en el Penal 2, 18 meses de prisión y multa de 18 meses a razón de 10 euros día.
Según el escrito de acusación, el administrador de la empresa y una empleada por cuenta ajena, en enero de 2013, adquirieron con regularidad de diferentes proveedores extranjeros, entre ellos una entidad con sede en Hong Kong, unidades de telefonía móvil que imitaban el diseño y características y reproducían nombres comerciales de los que son licenciatarias las mercantiles Samsums y Apple, sin la debida autorización de las repectivas titulares de los derechos de propiedad industrial.
Posteriormente, sostiene el fiscal ofrecían en venta a otros establecimientos dichas unidades a través de una página web.
Un registro policial en un almacén anexo la empresa en Vigo logró intervenir un total de 80 unidades de telefonía móvil imitación de iPhone y otros 34 Samsung falsos, dice el fiscal.
El beneficio pontencial obtenido por los acusados de haber procedido a la venta de las unidades intervenidas alcanzaría los 40 euros por unidad, según informe de tasación pericial, lo que supondría un beneficio de 4.560 euros.
Las marcas valoran los perjuicios ocasionados a sus empresas por los acusados en un total de 52.000 euros, 12.000 que reclamaría Samsumg y 40.000 por parte de Apple.