El veterinario es el profesional que se encarga no sólo de curar a nuestras mascotas cuando enferman; sino también es el que responde a las dudas de los dueños además de indicar las medidas preventivas más adecuadas.
Una de estas «medidas» es la vacunación. El tipo de vacunas y la frecuencia puede variar según hábitos y zona geográfica en la que viva.
Es vital vacunar nuestro perro para que no contraiga ninguna de estas enfermedades, algunas de ellas mortales. La vacunación es una acción preventiva que le puede salvar la vida, por lo que es recomendable no escatimar en gastos.
El plan de vacunación debe ser diseñado por el veterinario pero, por lo general, en el caso de los perros, los cachorros suelen recibir su primera vacuna a partir del mes y medio a dos meses de edad. Deben ser inmunizados frente a las siguientes enfermedades: parvovirosis, moquillo, hepatitis canina y leptospirosis.
Después, a partir de los cinco meses, hay que vacunarlos contra la rabia. En palabras de Javier Álvarez de la Villa del Centro Clínico Veterinario Víctor de la Serna: «La Rabia es una vacuna obligatoria en todo el territorio nacional. En función de cada Comunidad Autonómica, la obligatoriedad de vacunar anual o bianual».
Las vacunas como en los humanos pueden producir reacción. Para Javier Álvarez de la Villa, «estos son mínimos en intensidad y frecuencia: son leves y muy poco frecuentes. Nosotros aconsejamos las primeras horas del día para vacunar a nuestras mascotas y así, disponer de todo el día, para poner remedio a cual mínima eventualidad».