Las mafias usan a los niños para robar en las zonas más turísticas de la capital
La Policía Nacional ha incrementado su presencia en el distrito de Centro ante la llegada del buen tiempo.
Es en esta época del año y hasta finales de verano (además de las Navidades) cuando más robos se producen en las calles, comercios y bares de la zona más transitada de España.
No quieren que las buenas estadísticas del primer trimestre de 2015 rompan su tendencia a la baja (un 13% menos de hurtos en el primer trimestre de año y un 29% con respecto al mes de abril de 2014).
Fuentes policiales indicaron que existen tres tipos de robos al descuido: los carteristas en la vía pública de toda la vida; los grupos de gitanos rumanos, búlgaros (los extranjeros conforman casi el 90% del total) y también españoles, y quienes se dedican a sustraer productos en tiendas de ropa y perfumerías, que son las más comunes.
Se trata de individuos que residen en otros distritos de Madrid, en el caso de los de Rumanía, muchos del poblado del Gallinero. Entre estos, se han detectado pequeños grupos de niños, de entre 10 y 16 años, alrededor de una quincena, que son utilizados por sus familias para hacer botín.
Los adultos son conocedores de lo laxa que es la legislación española en delitos patrimoniales, sobre todo en los hurtos, y más aún, si los autores son menores de edad. De hecho, los chiquillos que no han cumplido los 14 años son inimputables según nuestras leyes.